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    October 24

    Algo huele en mi parka

    La carne tenía un color acaramelado, y la superficie reflejaba un brillo meloso. Al corte, mostraba una delgada costra crujiente que rápidamente cedía ante la presión de la punta del cuchillo. Una primera capa, gruesa, albergaba grumos mantecosos en una matriz elástica; estaba claramente separada de una carne dura, prieta, de un color rosado oscuro. La piña enrarecía el olor de la grasa y, lejos de amalgamar un manjar, le confería al plato un matiz disonante. Convenía desprender la grasa por completo y apartarla, aunque al hacerlo, se removían los olores que aún quedaban retenidos por la pieza. Era un olor intenso, entre dulce y agrio, saturado, empalagoso. Si un olor tuviera color, éste sería cetrino.

    La mañana estaba avanzada, y la cafetería ya no tenía la bulla de apenas una hora antes. El café con la leche, toda caliente, sobre el mostrador, el sobre del azúcar con una cita que leo antes de rasgarlo, y el periódico local con las páginas embarulladas junto a la columna. Me entretengo en repartir el azúcar sobre la crema para observar cómo se hunde de golpe. Leía un artículo sobre movilidad urbana sostenible, y un olor sale de la cocina. Es tarde, pero aún estamos todos con el café. Miro la tabla de tapas y raciones que empezarán a servirse una o dos horas más tarde: en ninguna parte aparecen los riñones. Y sin embargo, huele a riñones, como hechos en una salsa espesa que impregnara todo el ambiente. Al salir a la calle, el olor ya estaba allí. Si tuviera color, éste sería coñac, con un tinte oliváceo o pajizo.

    Aún me acompaña el olor durante un tiempo calle abajo, y sin embargo ya no huele. ¿Por cuánto tiempo me seguirá?, ¿de por vida?, ¿oleré el resto de mis días a riñones al jerez y pato con piña?

    July 13

    De aquí a Lima

     

    No, la foto no es de Ansel Adams. Es mía.

    Si parece antigua es porque es mala. Pero me gusta.

    Y además, estoy aprendiendo.

     

    Valle Sagrado de los Incas, Perú. Agosto de 2008

     

    Eso sí, os invito a ver los álbumes: De aquí a Lima (I y II)

    Espero que os guste.

    September 26

    Corto Maltés


    Por fin he conseguido la colección completa de Corto Maltés. Y soy feliz. En La Balada del Mar Salado, Hugo Pratt consigue un texto redondo, perfectamente hilado, del que difícilmente puede uno separarse hasta el final. Su lectura consigue evocar historias universales en otros tiempos y lugares, con personajes cuyas almas están perfectamente dibujadas en el relato. Corto es un seductor para cualquiera, un marino excéptico descreído cuya conducta se rige por un código ético que hace compatibles la piratería con la filantropía. Algunas frases pueden definir su forma de afrontar la vida: "Le dejo señor Slütter. Y escuche a un perro viejo: trate de llegar entero al final de esta aventura" o "Él se metió en esto por su propia voluntad... y aunque era muy hábil, antes o después tenía que acabar así... Mira, Sandy, a mí los héroes de carrera me dejan indiferente."
     
     
    En definitiva, Corto Maltés me ha cautivado. Pero no soy el único. 
    Hugo Pratt era un formidable narrador antes de ser dibujante (¿pero podría haber sido narrador si no hubiese sido dibujante?), comprensible por todos pese a su enorme cultura, en la que afloraban las referencias literarias, mitológicas, etnográficas... un artista completo.
    Umberto Eco
     
    Hugo Pratt crea personajes fabulosos y seductores. bien, pero además, es el mejor dibujante del mundo.
    Milo Manara
     
    En la Balada del Mar Salado reconozco influencias literarias de Conrad, London, Zane Grey, Kipling, Oesterheld y Ongaro. Con esto quiero decir que, desde un punto de vista narrativo, soy un poco hijo de cada uno de ellos.
    Hugo Pratt
     
    September 08

    El cielo en Jirira


    Siempre imaginé el día en que pudiera observar el cielo del hemisferio sur, y este viaje inesperado me proporcionaba la oportunidad para cumplir con este deseo. Con días de antelación, imprimí en papel la carta estelar que aparece en Skymaps con las efemérides y la guardé en un lugar accesible con el resto de la documentación durante todo el viaje.

    Quería aprovechar la noche de una zona libre de contaminación lumínica, y el Salar de Uyuni parecía ser el lugar idóneo. Aquella tarde, tras acomodarnos en Jirira, decidimos probar suerte para tomar algo en una aldea que parecía fantasma. El frío del invierno austral, a 3.680 m de altitud, no invitaba a quedarse mucho tiempo al aire libre. Sin embargo, habíamos llegado hasta ese lugar, y no quería volver sin echar un vistazo al cielo.


    Cielo en Jirira (Bolivia), 3-Ago-2008, 20:30 hora local. Tomado de Heavens Above

    Cruzando el cielo de parte a parte, se podía ver la Vía Lactea; pero, si ya me costaba trabajo orientarme durante el día ante los nuevos movimientos del sol, identificar algo reconocible en el cielo nocturno se convertía en tarea muy complicada. Con la luz del móvil, iluminaba brevemente la carta estelar para buscar referentes a partir de los cuales empezar a moverme. Levanté la vista, y allí estaba, sobre nuestras cabezas, Escorpio; y al lado, Júpiter en Capricornio. Todo empezaba a encajar, y rápidamente reconocí las dos constelaciones que buscaba: La Cruz del Sur y Centauro.

    La Cruz del Sur (Crux), la Chacana incaica, señala mediante la prolongación de su eje mayor al Polo Sur celeste; Centauro contiene a la tercera estrella más brillante del firmamento α Centauri, un sistema estelar triple que contiene a Proxima centauri, la estrella más cercana al sistema solar (tan sólo a 4,22 años-luz).

    Confieso que lo que más me apetecía ver eran las Nubes de Magallanes; pero su localización, tan baja sobre el horizonte, impidió que pudiera verlas. Ha quedado pendiente para otra ocasión. Ojalá.

    September 01

    El Sur también existe


    Ya me lo advirtieron antes de salir: "Vas a aprender mucho en este viaje". Y aún continúo aprendiendo de él.

    Como alguien señaló, frente a las bolsas de marginalidad en un mar de bienestar a las que estábamos acostumbrados, nos encontramos con bolsas de riqueza que trataban de ordenar todo el estado como defensa ante la pobreza en la que se hallaban inmersos. "Se tiene en Europa una idea equivocadamente romántica de Evo", decía uno; "no puedo permitir que mi país sea gobernado por alguien que no tiene estudios", decía otro.

    En todo caso, para cualquier extraño, y nosotros lo éramos, viajar por un país en el que podían emplearse 12 horas para recorrer 200 km, en el que la carretera que unía la capital del país con la de uno de los departamentos era conocida mundialmente como la "carretera de la muerte", un país en el que la mayoría del territorio habitado por población indígena estaba incomunicado con el resto, era motivo suficiente para desconfiar de los poderes tradicionales.

    Se notaban algunos cambios recientes, entre ellos algunos tendidos eléctricos cuyos postes mostraban el tinte verdoso del tratamiento de la madera, y unos cables relucientes que demostraban que la electricidad había llegado al pueblo en el último año. Y movimientos de tierras que mostraban la ampliación de la red de carreteras hasta los territorios dejados de la mano de Dios, o de Huiracocha.

    Pero el principal cambio quizá sea el aumento del orgullo indígena que trata de refugiarse en la cosmovisión andina como referente cultural propio. Intenté en vano encontrar algo parecido al dogma andino en la red, o siquiera de un estándar del ritual de ofrenda a la Pachamama (la madre Tierra), siguiendo la costumbre de confiar en San Google y en Santa Wikipedia. Pero una referencia transmitida via oral explica por qué existen tantas versiones a lo largo de lo que fue el antiguo imperio inca.

    A esa visión me aproximo desde mi perspectiva ecologista, interpretando que todos formamos parte de esa Tierra de la que dependemos y a la que, por tanto, debemos mimar para seguir obteniendo sus beneficios. La ofrenda que el andino hace a la Pachamama se hace en forma de ch'alla (rociado en aymara) en cada ocasión que se inicia un proyecto, aunque también como agradecimiento por los bienes recibidos. Así, se challa en agosto para iniciar la siembra, en carnaval tras la cosecha, cuando se compra una nueva vivienda, un coche, etc. La cumbres (en realidad, puertos de montaña) son lugares especialmente apropiados para realizar la ch'alla; en ellos pueden encontrarse numerosos restos de la incineración de las mesas, consistentes en pequeñas bandejas de papel en la que se colocan diversos objetos (varía según las versiones) pero en la que no faltan los confites con dibujos alusivos al bien por el que se pide protección. Durante el rito de la ch'alla, se vierte chicha, vino o cerveza al suelo, en ofrenda a la Pachamama; se fuma y se masca la coca ofreciéndose el acullico. La mesa es incinerada en un hoyo abierto en el suelo, y sus brasas han de consumirse hasta el final, determinando el color de las cenizas la suerte que se tendrá respecto a lo solicitado.

    La Cumbre: Carretera La Paz-Coroico (Bolivia) Carretera Caranavi-Rurrenabaque (Bolivia)

    He asistido a la celebración que una comunidad hizo al cumplir su tercer aniversario del proyecto turístico que inició, con una mezcla de curiosidad por lo desconocido, agradecimiento por la invitación, respeto por una cultura ajena, y perplejidad y contención de la risa al ver al chamán que presidía la celebración al que no se le entendía lo que decía (en parte porque hablaba aymara, en parte porque llevaba un ciego que no se tenía en pie). Bebimos y challamos la cerveza, mascamos la coca, y el chamán incineró la mesa junto a la principal edificación del complejo, rociando la ofrenda con el alcohol. Les deseo la misma suerte que vienen teniendo; no en vano, trabajo y esmero tienen mucho que ver en su éxito.


    Mirador de los Andes. Carretera Arequipa-Valle del Colca (Perú)

    Allí y aquí comprendo la cultura como ese acúmulo de experiencia de un pueblo en un entorno dado y en un contexto determinado. Pero ni todo un pueblo posee todo el saber ni el conocimiento sobre su propio medio, ni aún menos una comunidad. Espero por su bien que no caigan en el dogmatismo ni en la ceguera, aunque se sientan herederos de esa cultura milenaria y orgullosos del legado de sus antecesores.

    Ahora que indígenas y descendientes de occidentales conocen sus posturas, espero que puedan llegar a entenderse y colaborar en su futuro común. No les queda otra, o seguirán como hasta ahora. O peor.

    March 20

    Con una vez no es suficiente


    —Salam.
    —Salam... Parlez vous français?

    Con la palma de la mano hacia adelante, cruzando el pecho de lado a lado, nos indicó que no nos entendería. Esto desbarataba la tesis que manteníamos momentos antes, según la cual el colonialismo había llevado a que el francés se hablara hasta en el último rincón del Magreb.

    Mediante gestos nos advirtió que el camino se cortaba en su casa y que, por tanto, no podíamos alcanzar unos cerros de material volcánico que habíamos divisado desde la carretera. Nos señaló el camino correcto, y tras un merci acompañado de una inclinación de cabeza, tratamos de tomar el acceso correcto.

    Aunque no encontramos lo que buscábamos, aquellas elevaciones nos permitieron disfrutar de unas magníficas vistas de las llanuras junto al Rif. Sin mucha prisa bajé hasta donde habíamos dejado el coche. Allí estaba uno de mis compañeros de viaje tomando notas y, a unos metros, sin decir nada, un desconocido.

    —Bon jour—

    me dirijo a él.
    Bon jour, ça va?— me contesta.

    Se sienta en el suelo y comienza a desanudar unas bolsas de plástico negras de las que extrae una serie de minerales. Creo reconocer alguno de la familia del cuarzo, y mi expresión parece llevarle a enseñarme algo muy preciado por él: una serie de cristales maclados formando una esfera de unos tres centímetros.

    Quel jolie!— no puedo evitar que se me escape al verla. Inmediatamente, se la paso a él y casi con desinterés, observo el resto de minerales entre los que se encontraba un enorme cristal de roca.
    —¿Cómo se llama?
    —Cristal.
    —Ajá, ¿los has cogido tú mismo?
    —Sí.
    —¿Dónde los has encontrado?
    —Aquí y allá— me dice señalando una serie de montes más o menos distantes de donde nos encontrábamos.

    Después de unos días, aún no nos habíamos acercado a ningún lugar para hacer compras, y todo indicaba que volveríamos a casa sin hacerlas, así que aproveché para comprar la macla. Le pregunto que cuánto pide por ella, y después de pensar un buen rato suelta una cifra. Tras simular una cara de espanto, comenzamos con el regateo, él argumentando que en Europa pagarían más por el mineral, y yo con que no llevaba suficiente dinero para pagar por una piedra. Finalmente, nos acercamos a una cifra intermedia y sellamos el acuerdo con un apretón de manos. Le pago con dirhams y euros, y me quedo con la pequeña esfera.

    —¿Conoces a alguien en Europa que quiera comprarte estos?— me pregunta, con el resto de minerales en la mano.
    —No, no conozco a nadie— le digo, descargándome del compromiso.
    —¿Volverás en otra ocasión por estas montañas?

    Con una sonrisa, y acordándome del lema que llevaba escrito en la camiseta (amb una vegada no n'hi ha prou), le contesto —peut-être.

    March 11

    Termodinámica pedestre


    Sin ganas de meterme de lleno en la Termodinámica, la Ley de Murphy me dió la respuesta:

    Ley de geometría doméstica de Ringwald
    Toda superficie horizontal enseguida quedará abarrotada

    Aplicación de Ryan a la Ley de Parkinson
    Lo que se posee crece hasta llenar todo el espacio útil de almacenamiento

    O dicho de otro modo:

    Todo lo que está vacío acabará por llenarse

    March 07

    Vasos Canopos


    No es que sea por morbo, o quizá sí, pero de la exposición que actualmente visita la ciudad donde vivo sobre Egipto, Nubia y Oriente Medio, lo que más me llamó la atención fueron los vasos canopos. Se trata de cuatro pequeñas vasijas donde se guardaban las entrañas de los cuerpos eviscerados durante el embalsamamiento. Cada una de ellas está cerrada por una tapa con forma de cabeza de cada uno de los hijos de Horus, y estaba destinada a albergar una víscera concreta, protegida por una deidad.

    • Amset, con cabeza humana, guardaba el hígado, protegido por Isis y orientado hacia el sur
    • Hapy, con cabeza de babuíno, guardaba los pulmones, protegido por Neftis y orientado hacia el norte
    • Kebehsenuf, con cabeza de halcón, guardaba los intestinos, protegido por Selkis y orientado hacia el oeste
    • Duamutef, con cabeza de chacal, guardaba el estómago, protegido por Neit y orientado hacia el este

    Los vasos se colocaban en una caja que era transportada en un trineo durante el cortejo fúnebre hasta la tumba donde quedaban junto al sarcófago, orientados hacia cada uno de los puntos cardinales. Este ENLACE muestra el trineo con los vasos canopos de Tutankamon.

    Definitivamente, sí es por morbo. La costumbre del embalsamamiento no es exclusiva de los egipcios; y así, muchos de los papas desde Julio II (1503-1513) han sido eviscerados para su conservación. Desde algo después, con Sixto V (1585-1590), las vísceras eran guardadas en urnas de mármol y conservadas en la Iglesia de Santi Vicenzo e Anastasio, frente a la Fontana di Trevi.

    March 05

    Habemus Roucum

    "Por lo tanto, la relación de la Conferencia con la sociedad, y luego con la comunidad política y sus autoridades, pues es siempre de colaboración leal, pensando en el bien común; y pensando en aquellos aspectos del bien común que tienen que ver más directamente y expresamente con esa finalidad evangelizadora de que hablaba yo hace un momento"
     
    ... o sea, como siempre.
     
    February 21

    Rabillos de pasas


    —¿Cuánto tiempo se exponen las uvas al sol para conseguir las pasas?
    —Unos quince días.
    —¿Sólo?
    —Algo más si el tiempo viene nublado.

    La Axarquía se apoya en la cara sur de las sierras litorales de Tejeda y Almijara. Si uno se aparta de la primera línea de costa, y se adentra hacia el interior, aún puede encontrarse con pueblos con ese sabor tradicional que ya se ha perdido en otras comarcas malagueñas barrido por las zonas residenciales y campos de golf.

    —A mediados de agosto, el día 15, en Cómpeta se celebra la Fiesta del Vino. En el pilón que hay en la Plaza de la Vendimia se pisa la uva, y se reparte vino a todos los asistentes.
    —¿A mediados de agosto ya se ha recogido la uva?
    —Sí, estamos muy al sur, y para esas fechas la uva ya ha madurado, y puede elaborarse el vino. A la vez, se dispone la uva en los paseros y se pone a secar.

    Por el camino pueden verse los cortijos con los paseros orientados hacia el sur, inclinados para aprovechar toda la radiación solar. En septiembre ya se recoge la pasa Moscatel propia de este lugar. Aunque actualmente se elabora en más lugares, tradicionalmente la uva pasa sólo ha podido elaborarse de forma óptima bajo unas condiciones tan especiales como las que se encuentran en la Axarquía, o incluso en la Alpujarra; en Corinto, en Grecia; y Esmirna, en Turquía.

    A medio camino entre la impersonalidad de la Costa del Sol y el aislamiento secular de las Alpujarras, en la Axarquía aún se puede disfrutar de la tradición en el ambiente cosmopolita que proporciona la proximidad a la costa. No sé por cuánto tiempo podrá ser así, pero tomaremos rabillos de pasas para que no se nos olvide.

    February 04

    El Indio de Antequera


    La forma de sentir la tierra viene dada, entre otras cosas, por el paisaje. Muy a grandes rasgos, y salvando los ambientes singulares, puede decirse que existen dos regiones bien diferenciadas en Andalucía, cada una de ellas surcada por una depresión orientada en sentido este-oeste, y que supone en cada caso, la principal vía de comunicación interna.
     
    Una de ellas es el Valle del Guadalquivir, una zona de relieves ondulados a llanos, donde la presencia humana está ligada al río. La principal vía de comunicación, la A-4, sigue fiel este recorrido hasta Despeñaperros, donde abandona el curso del río para dirigirse a la Mancha. Aunque la salida natural de Andalucía (siguiendo este valle) sería entre Sierra Morena y Sierra de Cazorla, en dirección hacia Albacete para alcanzar el Levante peninsular. Ya el nuevo Plan Estratégico de Infraestructuras contempla esta solución para las carreteras de alta capacidad, aunque se sigue dando la espalda a la comunicación por ferrocarril entre Andalucía y el Levante, una rémora que es herencia del sistema centralista.
     
    La otra región es la que concidió más o menos con el Reino de Granada, con dos grandes alineaciones montañosas entre las cuales aparecen una serie de depresiones (Vega de Antequera, Vega de Granada y Hoya de Guadix-Baza) conectadas por una serie de corredores. La principal vía de comunicación es la A-92 que, salvo excepciones con desastrosas consecuencias económicas, sigue el recorrido de lo que los geógrafos llaman Surco Intrabético hasta llegar a la huerta de Murcia.
     
    Aunque el centro geográfico de Andalucía cae más o menos por Cabra o Lucena, en la provincia de Córdoba; para quienes emocionalmente nos sentimos ligados al antiguo Reino de Granada, este centro lo desplazamos algo más al sur, en plena Vega de Antequera. No hay quien pase indiferente junto a la Peña de los Enamorados, el "Indio" de Antequera, junto al cruce de caminos que lleva de Málaga a Córdoba y de Sevilla a Granada.
     
    Para mí, este monumento natural supone el corazón de Andalucía en una roca, con todo lo que eso significa.
     

    January 31

    Sulfitos

     
     
     
    Si he de morir...
    ... que sea por los sulfitos
    January 30

    Mapa lunar

     

    El pasado día 22 de enero, hubo luna llena. Una vez más. Cualquier aficionado a la astronomía nos dirá que es el día menos apropiado para observar los detalles de la superficie lunar, ya que la luz se proyecta de forma perpendicular a ésta y, debido a la ausencia de sombras, no se aprecia el relieve lunar. Es mucho mejor, por tanto, si se tiene interés, observar la luna diariamente a la altura del terminator (línea que separa la zona iluminada de la oscura) donde se proyectan las sombras de los cráteres, cadenas montañosas, etc.

    De todos modos, no pude resistir la tentación de hacerle una foto, con el zoom puesto a la máxima distancia focal que permitía. Y luego, ampliar la foto para colgarla aquí. Sí, ya sé que no tiene resolución. Pero para señalar los cuatro detalles que pueden observarse en la luna a simple vista, es más que suficiente.

    La cara que la luna nos muestra es siempre la misma, y en ella podemos distinguir unas zonas amplias, oscuras (los mares) que no son sino grandes extensiones de lava solidificada; y unas zonas más claras repletas de cráteres que proceden bien de la erupción de antiguos volcanes cuando la superficie lunar aún no estaba solidificada, o bien como resultado del impacto de meteoroides. Por esta última razón, la cara oculta de la luna no presenta la misma extensión en mares que la cara visible, ya que aquella se encuentra mucho más expuesta al impacto de fragmentos rocosos procedentes del exterior.

    He señalado cuatro cráteres de entre la multitud que existen, los dos que mejor se aprecian son Tycho y Copernicus, y casi todos los mares. De entre ellos, hoy me quedo en el "ojo izquierdo" de la cara con que se nos aparece, es decir, en el Mar de la Tranquilidad.

    November 14

    ¿Quién mató a Iggy Pop?


    Horas y horas delante del papel... y nada. Por más que lo intento, tiene un rostro tan anodino que soy incapaz de extraerle ningún detalle que termine por caracterizarlo. La noche es mi compañera, y en este descanso que no sé por cuanto tiempo se prolongará, un té caliente y un cigarrillo comparten la mesa de dibujo que se asoma a la ventana.

    Mi ventana, la única luz encendida de todo el edificio noche tras noche. Y hoy, además, la tuya. Sólo consigo ver tu silueta que se cimbrea en el lienzo de tu cortina. Yo he estado aquí desde siempre, y tú lo sabes. No me niegues que tu baile es para mí. Sé que me estás mirando; sólo veo tu sombra proyectada, pero sé que me estás mirando. Es tu brazo derecho el que se mueve sinuosamente, mientras el izquierdo lo acompaña marcando el ritmo de una música imaginaria. Y sí, sé dónde está tu brazo derecho, y esta noche tu baile es para mí.

    El té calienta mis manos, y lápiz ha decidido irse a dormir por esta noche. Tu cuerpo andrógino me transporta a otros mundos sólo posibles a estas horas, y yo me dejo llevar. Por esta noche; tan sólo por esta noche, estaré fuera.

    Iggy Pop

    November 07

    Lucy in the Sky with Diamonds


    Picture yourself on a boat on a river
    With tangerine trees and marmalade skies 


    Somebody calls you, you answer quite slowly
    A girl with kaleidoscope eyes

     

     

    October 07

    Para perder la cabeza

    La France n'a pas besoin de couper des têtes
    pour se faire sentir et se faire valoir

    (La conciencia girondina de Robespierre)

    October 02

    El misterio de la caja de Syrah

    Todo empezó aquel día en que nos suscribimos al club de vinos. La idea era sugerente: sin ningún compromiso, cada mes te enviaban una caja con un vino seleccionado por un equipo cualificado. De ese modo, podías conocer una amplia variedad de vinos de calidad a un precio razonable. Con el primer envío, recibimos aquellas magníficas copas como regalo de adhesión al club y un decantador. La documentación que acompañaba al envío no hacía más que refrendar la seriedad de la empresa. Se nos abría un mundo nuevo con aquellos interminables catálogos, y aquellas fichas con la historia de la bodega, el proceso de elaboración del vino que teníamos en nuestras manos, la cata, el maridaje y la evolución esperada para su consumo óptimo.

    Durante unos meses, la llegada de la caja de vinos era motivo de fiesta. Cada botella era merecedora de un ritual, enfriarla hasta su temperatura óptima, el descorchado con la antelación suficiente para su oxigenación, y luego la cata. Con la ficha a mano, nos reíamos al reproducir todos los pasos de la cata: observar el color y la intensidad inclinando la copa sobre una sevilleta blanca; intentando descubrir alguno de los aromas que se describían: torrefactos, balsámicos, frutas del bosque...; y el paso por la boca. Todo nos venía grande, pero nos divertíamos mucho en ese juego, y aunque éramos conscientes de que no le sacábamos todo el partido que podía obtener un entendido en el tema o con experiencia, a esas alturas ya notábamos que estábamos ante un material netamente diferente al que acostumbrábamos. Y nos gustaba. Nos gustaba mucho.

    Con el tiempo empezamos a apreciar ligeras diferencias, y cada uno de nosotros se decantaba por algunas características que sólo podíamos describir con un lenguaje propio, muy alejado desde cualquier punto de vista al empleado en las fichas de cata. Comenzamos a desarrollar nuestras propias filias y fobias en lo que se refería a la procedencia y a la uva, y hasta en eso tuvimos que negociar los futuros pedidos.

    El mes pasado no llegó el envío pese a que no habíamos anulado el pedido. Esperábamos un Syrah, variedad con la que conseguimos ponernos de acuerdo. Pasada una semana desde la fecha esperada, llamamos al teléfono de atención al cliente donde nos dijeron que la caja había sido entregada. No entendíamos nada, y la única explicación pasaba por el servicio de reparto local cuya calidad dejaba mucho que desear.

    Las paredes oyen. Y en algunos tipos de construcciones, aún más. Aquella tarde había diversión en casa de al lado, y a medida que pasaba la tarde, las risas crecían en intensidad. Aunque hubiéramos tratado de evitarlo, resultaba imposible no atender a parte de la conversación de los vecinos.

    —Qué graciosas, ja ja ja, míralas, ja ja ja, les gusta —decía la vecina.

    No podía dar crédito a lo que oía. Nos miramos y pusimos toda nuestra atención temiendo lo peor.

    —Mira, mira, ¡anda que paran! ja ja ja. Saika, no imaginaba esto de tí, ja ja ja. Frida, a tí sí que te imaginaba, pero no a tu edad, ja ja ja.

    Las risas continuaron durante días. Nunca nos atrevimos a preguntar, y aunque dicen que los perros se parecen a sus dueños, a partir de entonces percibí cierto aire de sibaritismo en las perras de mis vecinos, que nunca detecté en estos.

    September 17

    Memoria histórica

    Si hay una ciudad cuya identidad esté impregnada por la presencia de su universidad, sin duda es Salamanca. Dichos populares como El que quiera saber que vaya a Salamanca; o sentencias como la que utiliza la propia universidad en su propio descargo: Quod natura non dat, Salmantica non praestat (lo que la naturaleza no da, Salamanca no lo presta), dan fe de la importancia de esta relación.

    Durante años, me atrajo una imagen colgada en las paredes de las copisterías y en las estanterías del departamento: una fotocopia en blanco y negro, cuya versión en color quería conseguir para mí. Años más tarde supe que se trataba de la Cédula de Excomunión que está expuesta en la Biblioteca Antigua de la Universidad de Salamanca. No hace falta decir que fue uno de los recuerdos que me traje de mi primera visita a esa ciudad.

    Una de las cosas que llama la atención cuando se recorre el Patio de Escuelas y todo el barrio circundante es la cantidad de grafitis en color rojo que llenan los muros areniscosos de los edificios. Hasta mediados del s. XIX los estudiantes que conseguían doctorarse, celebraban la consecución del grado con un banquete y una capea. Sus compañeros pintaban un vítor con la sangre del toro o almagre en honor del doctorando en cualquier muro. Un vítor es un monograma compuesto por las letras de la palabra v-i-c-t-o-r hecha en honor de alguien que ha realizado una hazaña.

    El origen del vítor se remonta a la época de Constantino I el Grande, Emperador de Roma en Occidente que estableció la libertad de culto para los cristianos tras el Edicto de Milán en el año 313. Cuenta la tradición que el emperador vió en sueños, antes de la Batalla del Puente Milvio en el Tíber, una señal en el cielo con un símbolo y una voz divina que le dijo: In Hoc Signo Vinces (con este signo vencerás). El símbolo responde a lo que se conoce como Crismón, monograma de las letras griegas Χ y Ρ superpuestas, iniciales de Cristo (en griego, χριστoς). Constantino hizo decorar los escudos de sus soldados con el crismón, y sustituyó el estandarte con el aguila imperial por el labarum, que incorpora el crismón. La victoria de Constantino fue también la del cristianismo en Roma, y el final de la tetrarquía vigente hasta entonces. El crismón tuvo con el tiempo distintas variantes, entre ellas el vítor que celebraba la victoria.

     

    No me era extraño ese símbolo que había visto infinidad de veces en pintadas ultras, y que procedían de otra imagen: la del desfile del 19 de mayo de 1939, por la Castellana en Madrid.

    Me resulta tan ofensiva la utilización de tal símbolo a costa de la sangre de tanta gente, que me niego a que acabe la entrada en ningún modo. Así que coloco otro vítor en su lugar.

    September 04

    Grazalema en agosto

     
    Abies pinsapo. Sierra del Pinar. Primavera 1994
     
    Un coche negro con las portezuelas amarillo mostaza, arrimado a una pared encalada durante un mes del verano, era la imagen de la emigración. Toda mi infancia y mi adolescencia la pasé junto al mar, y no fue hasta casi los veinte cuando descubrí el verano en un pueblo andaluz de interior.
     
    La primera vez que vi un taxi de Barcelona en los Montes Orientales, pensé que alguien se había vuelto loco eligiendo el medio de transporte para sus vacaciones. Pero para esa familia, Andalucía no era un destino, sino el lugar al que volver. Desde luego, hay gustos para todo, pero cualquier época es mejor que la estival para visitar esta tierra.
     
    Huyendo de la masificación de las playas, encontramos un punto no muy lejano al que escaparnos durante unos días. El mismo lugar que visitamos hace trece años en primavera, una semana santa, como debe ser. Grazalema está en la sierra de Cádiz, y debido a su situación geográfica, es el lugar donde se registra la mayor pluviometría anual de toda la Península Ibérica; toda la lluvia fuera de los meses de verano, eso sí, porque Grazalema tiene clima mediterráneo, y durante el estío, sus campos no dejan de tener su aspecto agostado.
     
    Tras un rato de buscar un buen encuadre junto al hotel, terminé por desistir, percatándome de que estaba solo en la calle. Al pasar la puerta, tres empleados de unos veinte años dejan de mirar la pantalla del monitor y vuelven sus ojos, como platos, hacia mí.
     
    —Hola, esto... una chica... ¿ha entrado...?— les pregunto.
    El empleado situado a la izquierda niega con la cabeza.
    —No, no ha entrado nadie— dice la recepcionista.
    —¿Za t'ha perdío la mujé?— me pregunta el encargado del comedor.
    —Jajaja, sí, se me ha perdido.
     
    Estoy en Cádiz, en el interior, y el cambio se percibe; poco a poco, sin prisa pero sin pausa. El desarrollo se deja notar y está libre de cemento, cuidando el aspecto de la arquitectura y del urbanismo. Y cuidando la joya de sus sierras, el pinsapo; o pinzapo, que nunca debió haberse llamado de otra manera, ya que es así como se refieren a este abeto andaluz los habitantes de estos pueblos.
     
    Un camión de incendios forestales llena la cuba en pleno pueblo, y centra la atención de todo el mundo. Una adolescente le dice a sus amigas que ella lo que quiere ser es forestal, y sigo pensando que todo sigue cambiando.
     
    Me pregunto si en la India o en Pakistán podrán encontrarse Black Cabs londinenses durante el verano.