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    January 04

    Pollo a la moruna


    Pollo a la moruna
    receta reconstruida ad hoc para Sara
    (para 4 personas)

    Ingredientes:

    Para la carne

      • 1 kg de muslos, contramuslos y pechugas de pollo
      • 2 cebollas grandes
      • aceite de oliva virgen
      • sal

    Para la guarnición

      • 100 gr ciruelas pasas sin hueso
      • 100 gr pasas
      • 150 gr aceitunas verdes sin hueso
      • 200 gr almendras peladas
      • 2 huevos duros

    Para el ras-el-hanout

      • pimienta negra
      • nuez moscada
      • jengibre
      • pimentón
      • canela
      • azafrán
      • comino
      • cilantro

    Elaboración:

    - Se deshuesa el pollo y se pone a dorar en una cazuela con aceite. Se retira del aceite y se reserva.
    - Se sofríe la cebolla cortada en aros, muy lentamente, hasta que está transparente.
    - Aparte, se cuecen las almendras y se tuestan ligeramente en aceite.
    - Se incorpora el pollo al sofrito, y con él las ciruelas pasas, las pasas, las aceitunas y las almendras.
    - Se añade una cucharada de la mezcla de especias conocida como ras-el-hanout (en árabe رأس الحانوت, lo mejor de la tienda), y se remueve el conjunto. Esta mezcla es muy variable y se vende como especias para pinchitos, especias para tajine o, incluso, como especias morunas. En las tiendas de productos magrebíes puede adquirirse como ras-el-hanout, pero si no se puede optar por esto último, lo mejor es preparar una mezcla al propio gusto con las especias señaladas en los ingredientes.
    - Se vierte agua hasta casi cubrir el conjunto y se corrige de sal, se tapa y se pone a cocer a fuego lento durante unos 40 minutos.
    - Al servir, se incorpora el huevo duro cortado en cuartos.
    - Admite muy bien unas patatas fritas en cuadraditos que acompañe a la guarnición de ciruelas, pasas, almedras y aceitunas.

    September 07

    Epílogo para un libro de cocina

    Si es difícil acordarse de un prólogo, mucho más lo es recordar un epílogo. A Juan Pozuelo le tengo por una persona cercana, afable, tranquila; hasta en la constitución física me sentí identificado con él durante algún tiempo. Alejado del estrellato, Juan no exhibe sus habilidades; al contrario, intenta transmitir todo su saber de la forma más sencilla. Porque al final, con gente como él, todo es tan fácil...

    Juan es profesor de cocina. Lo ha sido toda su vida, tanto en el instituto como últimamente en la televisión, y estoy seguro que es de esos maestros a los que gustan que sus alumnos le superen enseguida. De su libro 199 Recetas de Pasta... y un Salmorejo, os dejo el siguiente fragmento:

    Una Receta Final

    Después de algunas pocas páginas y mucho derroche de ilusión, me daría por satisfecho si al final hubiera podido convenceros de que no existe la verdad absoluta, al menos no en la cocina. Y además, se suele fracasar cuando uno se empeña en anteponer su propia verdad a la de los demás; y es que este mundo de la cocina tiene un "ingrediente" interior que nos resguarda y nos protege de la rigidez del pensamiento exterior.

    Mezclad mucho de paciencia, por supuesto aportando una pequeña dosis de iniciativa y creatividad. Dejad que macere el tiempo suficiente y antes de ponerlo al fuego rectificad el punto de ilusión. Cocinadlo poco a poco, agregando a lo largo de todo el hervor una gran cantidad de cariño. Servidlo inmediatamente y no os preocupéis si os sobra, el reposo sólo podrá mejorar el resultado.

    Disfrutad de vuestros propios pensamientos y materializadlos con vuestros seres queridos, con vosotros mismos. Y si es en forma de deliciosas elaboraciones, mejor.

    HASTA LA PRÓXIMA OCASIÓN

     
     

    Prólogo para un libro de cocina

    Es raro que al ojear los lomos por la estantería de libros, uno se acuerde del prólogo de alguno de ellos, especialmente si se trata de un recetario de cocina. El nieto de Ana María Herrera reivindica en la introducción de su Manual Clásico de Cocina, la memoria de su abuela.

    A finales de la década de los cuarenta, Ana María era profesora de cocina en la Escuela de Hogar de un instituto madrileño a la vez que trabajaba como auxiliar en la Sección Femenina del Movimiento. La idea de escribir un libro de cocina adecuado a las necesidades de la época, que recogiera la tradición culinaria con ingredientes baratos y asequibles, y en la que los tiempos de preparación permitieran el paulatino acceso de la mujer al mundo laboral, fue apoyado por la Sección Femenina que se encargó de la edición del mismo en 1950.

    Tras la jubilación y fallecimiento de la autora en 1960, la Sección Femenina siguió editando el Manual de Cocina, pero omitiendo la autoría del mismo. Durante casi cuarenta años se ha estado editando este libro por el Ministerio de Cultura, relegando a Ana María al anonimato.

    Así conocí yo este libro que andaba por casa, como el libro de cocina de la Sección Femenina, el mismo con el que toda una generación de mujeres aprendió a cocinar o, al menos, amplió su recetario particular.

    No fue mi caso. Yo empecé a hacer mis pinitos con las 1080 Recetas de Cocina de Simone Ortega, de concepción más moderna e internacional, de referencia para miles de personas de mi edad, y que yo aconsejo fervientemente porque no hay receta que pueda salir mal si se siguen sus instrucciones.

    Pero sentía la necesidad de tener aquel recetario clásico, y fue cuando descubrí que El País-Aguilar lo reeditó en 1998, esta vez sí, reconociendo la autoría de Ana María Herrera y Ruíz de la Herrán.

    September 29

    Humus

    La cocina tradicional se caracteriza por tratar los productos locales. Lejos de producir escisiones entre los diferentes países y culturas, la cocina del mediterráneo oriental aúna países que van desde Grecia hasta Israel.

    El Humus puede atribuirse a la cocina libanesa, pero podemos encontrarla en la griega, en la turca o en la israelí. Sea por ello.

     

    Ingredientes:

      • 300 g de garbanzos (o un bote de garbanzos cocidos ≈ 400 g)
      • 3 dientes de ajos
      • 10 cl (un vaso de vino) de aceite de oliva virgen extra
      • 60 g de sésamo tostado (se encuentra como ajonjolí en tarros de 50 g, bastará)
      • zumo de 1/2 limón
      • 1 cucharada de comino
      • 1 pizca de pimentón dulce
      • 1 cebolla
      • 3 cl (≈1/3 de un vaso de vino) de aceite de oliva virgen extra
      • sal

    Elaboración:

      • Se cuencen los garbanzos, que previamente se han puesto a remojar la noche anterior, junto con dos dientes de ajos y aceite de oliva. El tiempo de cocción dependerá del tipo de garbanzo, pero serán unas 2 ó 3 horas en olla normal, y 30 minutos en olla exprés. Si se prefiere, puede emplearse un bote de garbanzos cocidos.

      • Se escurren los garbanzos y se dejan enfriar. El agua de cocción se reserva.

      • El tahini consiste en una pasta de sésamo tostado. El sésamo se adquiere como "ajonjolí" y se tuesta en una plancha o sartén, muy ligeramente para que no seque.

      • Con la batidora, se trituran los garbanzos con el sésamo, un diente de ajo, el comino, la cebolla, el zumo de limón. Se añade parte del agua de cocción hasta conseguir la textura de una pasta y tres cucharadas de aceite. Se rectifica de sal.

      • Se dispone la pasta en un plato, se chorrea con aceite y se espolvorea con pimentón.

      • Se unta en pan de pita.

    January 25

    Tajine de ternera con ciruelas

    Una de las formas de conocer a un pueblo es a través de su gastronomía. Los sabores que me acompañan desde mi niñez están relacionados con la cocina árabe: almendras, pasas, aceitunas, especias (motor de grandes rutas y descubrimientos).

     

    Los aromas evocan pueblos de adobe construidos en paisajes áridos con arbustos y matas; cabras y camellos. Y el agua que llena de vida ramblas y wadis.

     

     

     

    Tajine de ternera con ciruelas

    (para 6 personas)

    Ingredientes:

    Para la carne:

    1,5 kg de espaldilla de ternera cortado en seis porciones

    1 vaso de vino de aceite de oliva

    1/2 vaso de vino de aceite de oliva (para añadir en el último hervor)

    1 kg de cebollas

    4 dientes de ajo

    4 cucharadas soperas rasas de sal

    1 cucharada de café de jengibre molido

    5 hebras de azafrán natural y la punta de un cuchillo de colorante alimentario

    1 pastilla de concentrado de carne

     Para las ciruelas:

    1 kg  de ciruelas pasas

    1 cucharada sopera de canela molida

    150 gr de azúcar

    1/2 vaso de vino de miel

     Para decorar:

    200 gr de almendras

    100 gr de granos de sésamo

    En una olla a presión, dorar las porciones de carne en aceite de oliva, añadir el ajo preferiblemente rallado, media cebolla cortada en dados, la pastilla de carne, el jengibre, la sal y los dos tipos de azafrán; cubrir de agua y cocer a fuego fuerte hasta el silbido de la válvula. Reducir el fuego y mantener a fuego lento hasta que la carne esté hecha (unos 30 minutos).

    Retirar la carne, y tomar dos cazos de la salsa que se emplearán en la cocción de las ciruelas. Añadir el resto de cebolla cortada en rodajas, y dejar cocer hasta que éstas se ablanden. En su caso, dejar reducir la salsa.

    En una cacerola, poner la salsa retirada de la olla, salpimentar y colocar las ciruelas previamente lavadas y secadas. Cocer a fuego muy lento hasta que se ablanden. Añadir, entonces, en el siguiente orden, el azúcar, la canela y la miel.

    En una sartén, tostar muy ligeramente, a fuego muy lento y sin aceite, los granos de sésamo. Retirar rápidamente.

    En esa misma sartén, pero con un chorrito de aceite de oliva, dorar a fuego lento las almendras (previamente hervidas, peladas y secadas). Escurrir y secar el aceite con papel de cocina.

    En la olla, se añade el resto de aceite de oliva, se vuelven a colocar los trozos de carne, y se lleva a ebullición justo antes de servir.

    Se sirven en un plato grande las porciones de carne, se recubren de cebollas y se rocían de salsa. Decorar con las ciruelas cubiertas de granos tostados de sésamo, y disponer las almendras.

    January 22

    Afilado del cuchillo

     (P'al Xuta, él sabe por qué)
     
    Consejos para un buen manejo de la chaira (ver imagen):

    1. Coloque la hoja del cuchillo en la punta superior de la chaira. El ángulo entre ambos objetos debe ser aprox. de 20 grados.

    2.

    Estire con un ligero arco y hacia abajo la hoja completa del cuchillo, de punta a mango, a lo largo de la chaira.

    3.

    Repita este mismo movimiento en el lado contrario de la chaira, para afilar los dos lados de la hoja.

    4.

    Repita los pasos descritos en punto 2 y 3 aproximadamente unas cinco veces más y alternando los lados de afilado.